El pelo en la comida
Vengo de almorzar con una amiga. Le salió un pelo en su comida. Un pelo de unos diez centimetros de largo, color negro y algo crespo. Un pelo? le pregunté masticando... adonde? Con evidente desagrado me acercó el plato para que lo viera. Luego, muy señorita procedió a llamar al mozo y le indicó el pelo entremezclado en el queso suizo, que descansaba derretido sobre el tunafish. Este lo observó y sin mucha sorpresa dijo, 'Sorry about that...' procediendo a retirar el plato. No lo ví muy sorprendido, le dije, refiriendome a la actitud del mozo, y seguí con mis fetuccinis al ajo, aceite y camarón. Ya perdí la cuenta del número de veces que he encontrado cabellos en mi comida, en todo tipo de restaurantes, agregué arrepintiendome. A los pocos minutos vino el manager quien muy sincero y educado nos ofreció unas sentidas disculpas, comentando de pasada que había llamado la atención al personal de cocina para que se pusieran los gorros como corresponde. Le preguntó a mi amiga si quería algo más de comer, a lo cual ella se negó terminantemente. Luego me preguntó como estaban mis fetuccinis, a lo cual respondí, sin pelos hasta el momento. Luego apareció otro mozo a pedirnos disculpas, y para nuestra impresión procedió a contarnos sus própias experiencias de cabellos y comidas.No alcancé a terminar los fetuccinis. Me bajó una pelofobia de repente.
Afuera hacen 86 grados Farenheit. Feels Like 92, dice el noticiário.
